Habita · Documentación

Mantenimiento

Cómo entra un reclamo, por qué un proveedor es una persona y no una lista aparte, y a quién le pega cada gasto cuando lo cerrás.

Mantenimiento junta lo que reporta un inquilino desde su portal y lo que carga tu equipo cuando el reclamo entra por teléfono — el botón Nueva solicitud es exactamente para eso segundo. Las dos vías terminan en el mismo lugar: una solicitud atada a una propiedad, con su prioridad y su estado.

Un proveedor es una persona con un rol, no otra lista

No hay una sección aparte para plomeros y electricistas. Al plomero lo cargás como a cualquier persona y le tildás Proveedor en su ficha. Eso alcanza para que:

  • tenga su propio hilo de WhatsApp en tu bandeja, como cualquier otro contacto;
  • su factura cuelgue donde cuelga cualquier archivo: en Documentos, atada a su ficha;
  • aparezca en Personas filtrado por rol — desde Mantenimiento, el enlace Contactos te lleva directo a esa lista.

El rubro —plomero, electricista, pintor— no es un campo fijo: es una etiqueta, la misma herramienta que ya usás para clasificar al resto de tus contactos.

Asignar y avisar

Le asignás la solicitud a un proveedor desde la lista de estados. Desde ahí podés avisarle por WhatsApp: el mensaje sale de tu número con la dirección y el detalle del trabajo, y la respuesta te cae en tu bandeja. Una casilla aparte, apagada por defecto, decide si además le mandás el nombre y el teléfono del inquilino para que coordinen directo — son datos de otra persona saliendo hacia un tercero, así que salen sólo si vos lo tildás en el momento de mandar. Sin un contrato atado a la solicitud, esa casilla ni siquiera aparece disponible: no hay inquilino que mandar.

Los gastos siempre cuelgan de una solicitud

No hay forma de cargar un gasto de mantenimiento suelto: siempre entra desde una solicitud —incluida una que cargaste y cerraste en el momento, si el reclamo era por teléfono y ya se resolvió—. Así el historial de una propiedad queda en un solo lugar.

Al cargarlo elegís, gasto por gasto, quién lo termina pagando:

  • Lo paga el propietario: se descuenta de su próxima liquidación.
  • Lo paga el inquilino: le genera un cargo en su cuenta (necesita que la solicitud esté atada a un contrato).
  • Lo paga la inmobiliaria: no impacta en ninguna cuenta.

Si un gasto se reparte entre dos —mitad propietario, mitad inquilino—, se carga como dos gastos separados, cada uno con su destino.

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